miércoles, 22 de febrero de 2012

Una Feria dando la espalda a la Afición.



Miércoles de ceniza. Se presentaron los carteles de la Feria de Abril de Sevilla 2012. Eduardo Canorea y Ramón Valencia a primera hora de este mediodía hicieron oficial el abono maestrante para el año en curso. El baratillo con carteles.

Una feria con recortes tanto en su programación como en su calidad respecto a temporadas anteriores. Unos recortes que producen tristeza y restan categoría a la Maestranza, a la Reina.
Tres novilladas menos. Sevilla recorta a los que sueñan con ser toreros, recorta y con ello cierra puertas al futuro de la fiesta. Mal ejemplo el de la empresa Pagés en unos momentos donde la novillería andante se las ve y se las desea. Y cierre en Agosto. El día 15, festividad de la Virgen de los Reyes, patrona de la ciudad, Sevilla sin toros.

Dice la empresa: “Somos sensibles a la situación económica, los altos costes que hay en el mundo del toro siempre influyen en el abono. Hemos reducido tres novilladas, una corrida de toros y las sin caballos se las vamos a ofrecer a los abonados sin coste alguno. Si tuviéramos que cifrar la bajada sería en un 7%. Si hubiésemos mantenido los festejos anteriores el abono se hubiera incrementado en un 9%”
De matemáticas bien. De mirar por lo particular en lugar de por lo general, bien también….

Lo que más me gusta de la feria es el premio de Antonio Nazaré. Su actuación de final de temporada tenía que tener recompensa y así ha sido. Tiene la moneda, puede ser la gran sorpresa de la Feria. Ojalá tenga suerte porque se la merece.

Por lo demás una feria confeccionada de espaldas a la afición. Una feria burocrática. Una feria que pierde el atractivo de lo que siempre fue el abono maestrante, carteles de tronío, rematados, de los que ilusionan y ponen la reventa por las nubes…
Incomprensible el trato dispensado a El Juli, el ninguneo a Curro Díaz, el fuera de juego de Miguel Ángel Perera y la historia interminable de José Tomás. Sevilla es señorío y aquí brilló por su ausencia.

Y sin embargo estaremos pendientes de Sevilla. Bajaremos. Afición dicen. ¿Pero el público? ¿Aguantará? Primero Valencia, ahora Sevilla. En unos momentos de necesidad +1000 de promoción de la fiesta están haciendo todo lo contrario. Y lo peor de todo, las declaraciones de unos y otros ponen de manifiesto que las relaciones van de mal en peor. Ojalá la serenidad haga acto de presencia y con ella los puntos de encuentro. La Fiesta de los toros lo agradecerá.

Tomás Linares para EntreArtes Siglo XXI.

2 comentarios:

Er Polan dijo...

grandes verdades.

EntreArtes dijo...

Mushas gracias Er Polan por tu comentario.

Un saludo.